COFRADIA DEL SANTISIMO SACRAMENTO.



La festividad principal de Fuentes de los Oteros es la del Santísimo Sacramento, celebrada de forma anual cada tercer domingo de mayo. Por ello, existe la Cofradía del Santísimo Sacramento, que actualmente sigue vigente. Cuenta con mucha tradición siendo la mayoría de los vecinos cofrades, incluyendo a mucha gente nacida en el pueblo y que viven en localidades cercanas, pero que año tras año se acercan a su cita anual.

Fue fundada el 13 de mayo de 1656, en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, siendo cura párroco don Froilán González Romero. Se presentaron y fueron aprobados los capítulos por el Ilmo. Sr. Don Fray Juan del Pozo, Obispo de León.

Algún apartado de los estatutos de fundación dice así:
“Ordenamos que el tercer domingo del mes de Mayo de cada un año todos los hermanos, clérigos y legos seamos juntos y hagamos particular solemnidad  al Santísimo Sacramento y en primer lugar decir una misa cantada del Santísimo Sacramento aplicada por todos los hermanos vivos y difuntos, y el que no asistiese a dicho sacrificio no teniendo legítimo impedimento, o que por justa causa con licencia del abad esté excusado, pague dos reales de pena para dicha cofradía, y así mismotodos los terceros domingos de cada mes se ande la procesión del Santísimo por el lugar acostumbrado y que el TERCERO DOMINGO DE MAYO se ande la procesión después de misa mayor por las calles más decentes del lugar y así mismo se ande el mismo día después de dichas vísperas con la solemnidad que  requiere por el cuerpo de la Iglesia o lugar de acostumbrado”.
“Ordenamos que los que quisieran ser hermanos de esta Cofradía, hayan de pedir entrada el tercer domingo de Mayo por otra persona que sea hermano y que para ello se vote en secreto y pagara entrada de 2 heminas de trigo, los que tenga el cuidado de cobrar”.
Son 15 los estatutos de la Cofradía, solo hemos puesto dos de los principales, y en último lugar del acta dice lo siguiente:

Todas la dichas capitulaciones declaramos como van dichas y queremos se cumplan y lo confirmamos y damos por bueno debajo de la concesión de la Santa Madre Iglesia Romana y al cumplimiento de ello nos obligamos y si fuese necesario confirmación de nuestro prelado desde tiempo lo pedimos para que todo lo dicho se cumpla en juicio y fuera de él para que ninguno contravenga a ello, ni vaya ni pueda ir en tiempo alguno de la vida que fue hecha y otorgada esta escritura y nueva concordia de capitulaciones en la villa de Fuentes de los Oteros en treinta de abril de mis seiscientos cincuenta y seis años siendo presentes los hermanos cofrades el licenciado Froilan González, el licenciado Santiago Fontanil, siguen los demás hermanos firman los que saben con el que era párroco de la villa en la actualidad Don Froilan González Romero, se presentaron y fueron aprobado los capítulos por el Ilmo. Don Fray Juan del Pozo, obispo de León.”
(Volver a las raíces y regresar al presente de un pueblo: Fuentes de los Oteros.  Ana María García Vicente.)
 
 
 


UN POCO DE HISTORIA


La festividad del Corpus Christi fue instituida por el Papa Urbano IV en el siglo XIII, época en que se elevaron en Europa las catedrales góticas. Cuando los Custodia reyes Luis IX de Francia y Fernando III de Castilla santificaron con sus virtudes el trono; cuando Santo Domingo y San Francisco renovaron el espíritu monacal y dieron paso al amor de Cristo en la naturaleza; cuando santo Tomás escribió su Summa Teológica; cuando el cristianismo llega a su más exaltada apoteosis sobre la sociedad temporal.
Fue también entonces cuando irrumpió de lleno en la comunidad cristiana de Europa el culto público a la Eucaristía, con la institución de la fiesta del Corpus, concretamente, el 11 de Agosto del año 1264 como una de las principales de la Iglesia, por bula del Pontífice citado, Urbano IV. Bula que tardaría en entrar en vigor por la súbita muerte de este Papa.

Su primera institución tuvo lugar en Lieja, en 1246, y se debió a las revelaciones de la beata Juliana de Mont-Conillón. A esto se añadió el milagro de Bolsona, de 1263, por lo cual Urbano IV la expendió a toda la Iglesia. Más tarde fue confirmada en el Concilio de Viena (1311-1312) por Clemente V, ordenando su celebración, que fue fijada en el jueves siguiente al domingo de la Santísima Trinidad. Juan XXII, que gobernó la Iglesia de 1316 a 1334, añadió la procesión Eucarística, para que la Hostia consagrada se paseara por las calles, para que el pueblo pudiera contemplarla y adorarla. Los españoles se adhirieron rápidamente a la voluntad procesional del papa Juan XXII, al que se habían adelantado en mucho tiempo, pues antes de la Contrarreforma ya corría por España esta devoción. La primera procesión del Corpus que se celebra en España tiene lugar en Barcelona el año 1322 y existen datos de que en Vich la hubo en 1330
En Lérida, antes de 1340. En Valencia en 1355 y en 1375 la Hostia consagrada recorría las calle de Palma de Mallorca. Así, por todo el territorio nacional se fue extendiendo con bastante rapidez la devoción a la Eucaristía con estas manifestaciones populares de fe, que tanto arraigó en el corazón español, hasta convertirlas en uno de sus cultos más fervorosos.
La permanencia de la presencia de Cristo en las especies sacramentales después de la celebración legitimó el culto a la Eucaristía mediante la exposición y la procesión pública con el Santísimo. Fue introducida por el papa Eugenio IV arguyendo que era una costumbre romana y no escandalizaa a los fieles, no fue prescriptiva para la iglesia universal hasta 1570.

En España la festividad del  Corpus Christi parece que se celebró por primera vez en los primeros años del siglo XIV. Se cita en Salamanca en el sinodo diocesano en 1396.

La procesión consistía en llevar visiblemente la Hostia consagrada, bajo palio, por las calles de las ciudades y pueblos. El obispo o párroco tenía derecho a celebrar la procesión y llevar al Santísimo, asistian todos los sacerdotes y religiosos, corporaciones y autoridades. Las calles, los balcones y las ventanas se adornaban con ramas olorosas, flores y ricas telas. También se introdujeron: estandartes, blandones, pendones, cruces, imágenes de santos, instrumentos musicales, etc. Durante el trayecto se hacían varias paradas o estaciones, se impartían bendiciones con el Santísimo.


LA CUSTODIA

La custodia es el vaso sagrado destinado a exponer visiblemente a la adoración de los fieles el Santísimo Sacramento, ya sea en el interior de la iglesia o en el trayecto de una procesión, que se viene realizando ininterrumpidamente desde los años finales del siglo XIII.


CRUZ PROCESIONAL Cruz Procesional


La cruz como insignia litúrgica aparece por primera vez en el ceremonial de las procesiones en la ciudad de Roma. Es denominada “cruz parroquial” o “guión”, es la que abre la marcha en las procesiones, simbolizando a la vez que Cristo guía a sus fieles y que éstos deben ir tras la cruz de Cristo. Esta costumbre se remonta al siglo IV. Las cruces procesionales constan generalmente de la cruz propiamente dicha; castillete- si su labor es de mazonería- o macolla- si presenta forma esférica o de “manzana”.
Varía según la época y el estilo. En el anverso va siempre la figura del Crucificado y en el reverso la representación de uno de los misterios de Cristo o la Virgen o la figura del santo titular de la iglesia a la que pertenece.

La mayoría están realizadas en plata, a veces con decoración de esmaltes y pedrería.

La cruz procesional viene a ser como la enseña de un templo o de una parroquia. Por su tamaño y suntuosidad se medía la riqueza de la iglesia a la que pertenecía.
 
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