TRADICIONES

 


EL DOMINGO TORTILLERO

 
Una tradición existente en el pueblo y en la comarca de los Oteros, es la del Domingo Tortillero, o de Lázaro, Domingo este anterior al Domingo de Ramos.
 
La gente del pueblo recuerda ese domingo como el día en que los niños salen a correr la tortilla para el alto de las bodegas, para el prado o para las eras, y si el tiempo no lo permitía se la merendaban en algún portalón o cocina de alguna casa del pueblo.
 
De pequeños, en el pueblo, los niños celebrábamos el domingo tortillero, que consistía en reunirse los amigos para comer la tortilla. Primero se escotaba para saber cuántos huevos aportaría cada niño. Cuanto más grandes, a más huevos se escotaba. En aquellos años cualquier cosa fuera de lo común, era un lujo y una fiesta. Se acordaba la cantidad de huevos y en qué casa y qué madre se encargaba de hacer la tortilla. Una vez juntados todos los huevos, se hacía la tortilla de patatas que comíamos todos los amigos juntos.
 
A este domingo tortillero se le llama también domingo de San Lázaro. El evangelio de ese domingo relata la visita que Jesús hizo a una familia amiga para dar a las mujeres el pésame por la muerte de uno de sus miembros, Lázaro, al que al final, decide resucitarlo cuando ya su cuerpo sepultado olía a muerto. Es, según la liturgia cristiana, la preparación para el Domingo de Ramos, la entrada de Jesús en Jerusalén.
 


EL MAYO

 
“Chopo muy alto y espigado que se ponía en el medio de la plaza por la fiesta, quedando solo unas ramas en la parte alta, los mozos eran los encargados y mientras se quemaba la hoguera, la noche anterior de la fiesta.”
 
A continuación era costumbre poner el Ramo en la ventana donde hubiera moza.
 
La Festividad de los Mayos, también conocida como Los Mayos simplemente, es una fiesta popular de orígenes ancestrales.
 
Esta celebración primaveral generalmente se hacía coincidir con el primer domingo de dicho mes y tenía antiguamente connotaciones rituales totémicas a la divinidad primaveral o de los árboles que se han ido perdiendo con el paso de los tiempos.
 


EL PALO DE LOS POBRES

 
Existía la buena tradición o costumbre en el pueblo y que hay que destacar referente a los pobres peregrinos, y era que todo el pueblo cooperaba en darles posada, cosa que hacían con un estupendo carácter igualitario., que consistía en albergar a los peregrinos, durante la noche y por riguroso orden de llegada al pueblo.
 
No existía reglamento escrito para obligar a ningún vecino a recoger y dar posada a los peregrinos, pero lo que si existía era un testigo llamado el PALO DE LOS POBRES, el cual obligaba, al menos moralmente a albergarlos y hacerles unas sopas de ajo para cenar, teniendo  esta usanza un sentido totalmente humano que honraba a todos los vecinos.
 
El palo de los pobres era una tablilla de unos 60 cm de larga y unos 5 de ancha, en la que rezaba la inscripción: Alberga en tu casa al pobre.
 
Se les solía recoger en la cuadra del ganado, durmiendo en la pajera (especie de camastro), siéndoles requisado el tabaco y las cerillas, para evitar que fumasen y con ello prender fuego al pajar, cosa que ellos comprendían y condescendían plenamente.
 


LA FIESTA DEL ÁRBOL

 
La fiesta del árbol es una fiesta que se celebra hoy en día en muchos municipios de España, algunos de ellos como  Villanueva de la Sierra (Cáceres) lucha por ser el primer pueblo  que la celebro, teniendosu primera edición en el año 1805. Aquí, en Fuentes, no aspiramos a tanto, pero seguramente sí que fue la primera fiesta de este tipo que tuvo lugar en toda la comarca, y que así narran los que la vivieron:
 
“Era un día de viento y de sol del mes de marzo de 1926, nos reunieron a los niños y niñas de la escuela, junto al trinquete en una fila de a dos, cada uno vestido con sus mejores galas, llevando una banderita española y un papelito con las letras de las canciones que íbamos a cantar. Al frente de todos, estaba Don Luis Gutiérrez, el maestro, con sus relucientes gafas y su batuta de director de orquesta en la mano.
 
Dicho día acudieron a presenciar la fiesta, personas de los pueblos de alrededor y todos los vecinos del pueblo, mostrando un enorme interés, porque era la primera vez que se hacia una fiesta de esa naturaleza, protagonizada por los niños.
 
Después de haber cantado varios himnos y canciones alusivas al árbol, nos trasladamos hasta el terreno destinado a la plantación, plantando un árbol cada niño que había en la escuela. Una vez terminado, hubo dulces para los niños y limonada para los mayores.
 
Al acto asistieron como autoridades el tío Lesmes, Alcalde del pueblo, y el cura párroco, Don Juan, que bendijo los chopos con mucha alegría y fervor”.
 


PERSONAS DE NUESTRO PUEBLO

 
LA TABERNA DE LA TÍA PACA: una señora que ha quedado en el recuerdo de todos nuestros mayores y que la tienen en su memoria a cada momento por lo entrañable que era y lo rico que hacía el café de puchero.
 
LOS OFICIOS DE LA TÍA BIBIANA: otra señora entrañable que nos la describen así: sus oficios eran el de preparar pócimas para personas y caballerías. Ella misma se tenía  un poco por curandera y otro poco por adivina. Tenía un romero en su huerto del que se sacaban los ramos  que el señor cura repartía a los feligreses el domingo de ramos, también es donde tomaba la flor para preparar sus potingues. También tenía sembradas plantas y mazacotes y espantalobos que, junto con otras hierbas del campo, le servían para curar las rozaduras y roturas de patas de animales, así como los torzones de los caballos. Pero lo que la hizo más famosa, era oficio de conjuradora de nubes, en cuanto aparecía una nube por cualquier punto cardinal, allí estaba la tía Bibiana, con su traje estilo saco, si era de día y envuelta en una sábana blanca si era de noche, crucifijo en mano y su rosario de gruesas cuentas que llegaba casi a los pies, rezando lo que sabía que por cierto no se la oía más que bis, bis, bis.
 
SER MOZO: al llegar a la edad de 15 años ya se les tenía por mozos, cada uno tenía que pagar la cuartilla, que consistía en medio cántaro de vino, que disfrutaba la juventud.
 
LOS LAZOS: Detrás de un hombre importante, siempre hay una gran mujer.
 
Detrás del tío Felipuchín, estaba la tía Antolina, muy alta y muy sargenta, pero que preparaba graciosamente las frases que debía decir su marido, cuando, durante los lazos de navidad, se dirigía a los danzantes. Este señor solía hacer de bufón en las fiestas de los lazos.
 
LOS PAJARCITOS: canciones que  cantaban a los novios, los mozos, siendo invitados a queso, pan, vino, rosquillas y cigarro.
 
NAVIDADES: se escenificaba en la iglesia la Pastorada muy famosa en el lugar, venían de los pueblos de alrededor a verla, lo mismo ocurría con los Reyes, en las dos actuaciones los actores eran gentes del pueblo.
 
(Volver a las raíces y regresar al presente de un pueblo: Fuentes de los Oteros.  Ana María García Vicente.)
 
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